El Fastidio.

El Fastidio.

Categoria: Mensajes,

El Fastidio

Sofonías 3.15-18:

Jehová ha apartado tus juicios, ha echado fuera tus enemigos; Jehová es Rey de Israel en medio de ti; nunca más verás el mal.
En aquel tiempo se dirá a Jerusalén: No temas; Sion, no se debiliten tus manos. Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos. Reuniré a los fastidiados por causa del largo tiempo; tuyos fueron, para quienes el oprobio de ella era una carga.

Es un estado que no queremos padecer, sin embargo muchas veces, nos acompaña por largo tiempo y solo podremos salir de él con un cambio de actitud.

El fastidio, es el disgusto o molestia causado por algo o alguien. Generalmente por un contratiempo, cansancio o enfado ante circunstancias que no se resuelven en el momento deseado. Es el aburrimiento, tedio, rechazo o desagrado hacia alguien.

Nos identificarnos con estas situaciones o las dejamos pasar por alto. Lo cierto es que de permanecer en ella los sentimientos negativos se agudizan y acarrean consecuencias lamentables.

Muchas veces esperamos resultados que nunca llegan y dejamos de buscar, de leer su palabra, de orar, nos enojamos con Dios porqué no lo hizo de la manera que nosotros deseábamos.

A través de la historia, hubieron muchos que pertenecieron a este club de “Los Fastidiados”, y se siguen sumando cada día nuevos socios.

Cuando Dios nos manda a hacer cosas que no entran en nuestra lógica, nos empezamos a fastidiar porque la situación se nos va de las manos. Cuando Dios hace las cosas a su modo nos enojamos y nos cerramos porque queremos tener razón. No podemos ver el trato de Dios con nosotros

Cuál es la promesa de Dios para los fastidiados?

- Dios se encargará personalmente de nuestros enemigos.
- Determinó que nunca más veremos el mal.
- Habrá esperanza para nuestro porvenir.
- Dios estará en medio de nosotros como poderoso Salvador.
- El se gozará sobre nosotros.
- El callará de amor.
- Traerá restauración.

Solo depende de lo que creamos, un desafío de fe, un cambio de actitud. Generalmente creemos más en lo negativo que en las promesas de Dios; pero si evaluamos cada situación y tomamos la decisión correcta, si permitimos que Dios tome el control no solo de la situación sino de nuestras vidas, veremos resultados maravillosos.